Requisitos de los instrumentos médicos para el cuidado de los pies
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Pies sanos y cuidados
Los pies sanos y cuidados son el campo de trabajo de dos grupos profesionales muy distintos: por un lado los pedicuros, por otro los podólogos.
La diferencia se entiende bien también sin conocimientos técnicos:
Los pedicuros realizan tratamientos de cuidado y estética en el pie sano.
Entre ellos están, por ejemplo, cortar las uñas y dar masajes en los pies.
Las medidas preventivas, terapéuticas y rehabilitadoras en el pie en riesgo o ya dañado, en cambio, están reservadas a los podólogos.
Instrumentos que cumplen estos requisitos
De acero quirúrgico y totalmente autoclavables:
- Ruck Trapez alicate de corte frontal/alicate de esquinas – combinación de alicate de corte frontal y alicate de esquinas
- Ruck alicate de uñas – para el uso diario en la consulta
- Bisturí con mango metálico – para durezas y el surco ungueal
Mayores exigencias de higiene para los instrumentos de podología
¿Por qué es importante esta distinción? Ambos ámbitos requieren en parte medios auxiliares muy diferentes.
En los tratamientos podológicos se trabajan, entre otras cosas, la piel y las uñas del pie, o se colocan dispositivos auxiliares.
Algunos ejemplos son la eliminación de durezas engrosadas, la extirpación de callos o la colocación de ortesis, grapas y sistemas de corrección ungueal.
Para ello se emplean bisturís, alicates, fresas y pulidores especiales, pero también pomadas, tinturas y desinfectantes.
Como esto ocurre a menudo en un pie en riesgo o enfermo, los podólogos deben cumplir mayores exigencias de manejo e higiene al usar los instrumentos.
Estos requisitos están recogidos, entre otros, en la ley alemana de productos sanitarios (MPG) y en el reglamento alemán para operadores de productos sanitarios (MPBetreibV).
Los pedicuros, en cambio, no están sujetos a este reglamento.
El procedimiento correcto para la desinfección de los instrumentos se encuentra en este catálogo, en las páginas 38 y 39.
Productos sanitarios en la consulta podológica
Según el § 3 de la MPG, en el sentido de la Directiva 93/42/CEE, los productos sanitarios son
«instrumentos, aparatos, dispositivos, medios auxiliares, materias u otros artículos utilizados solos o en combinación (incluido el software correspondiente)»,
destinados a ser aplicados en personas con los siguientes fines:
- Detección, prevención, control, tratamiento o alivio de enfermedades, lesiones o discapacidades
- Estudio, sustitución o modificación de la estructura anatómica o de un proceso fisiológico
En la consulta podológica se utilizan para ello productos sanitarios activos y no activos.
Son productos sanitarios activos, por ejemplo, los motores para accionar fresas, los equipos de ultrasonidos, las selladoras de bolsas, los esterilizadores o también las camillas de tratamiento motorizadas.
Entre los productos sanitarios no activos figuran instrumentos como los alicates de corte frontal y las pinzas.
El reglamento alemán para operadores de productos sanitarios (MPBetreibV) exige que los productos sanitarios solo sean manejados y aplicados por personas que posean la formación o los conocimientos y la experiencia necesarios.
Clasificación de riesgo de los instrumentos de podología habituales
La correcta clasificación de riesgo de los productos sanitarios utilizados en podología es importante para garantizar la seguridad de pacientes y usuarios.

