Hojas de bisturí: números, mangos y formas de hoja

Las hojas de bisturí se piden por números, y quien no conoce el sistema compra enseguida una hoja que no encaja en el mango que ya tiene. Esta guía explica para qué sirve cada forma de hoja, qué mango corresponde a cada número y qué hay que tener en cuenta al cambiarlas y desecharlas.

Mango n.º 3 o n.º 4: esa es la primera decisión

Los mangos y las hojas de bisturí siguen un sistema fijo. Lo decisivo es el vástago de sujeción:

  • Mango n.º 3: el mango pequeño. Admite las hojas n.º 10 a 15. Es el estándar para los trabajos finos en la uña y en el surco ungueal.
  • Mango n.º 4: el mango grande. Admite las hojas n.º 18 a 25. Estas hojas son más anchas y están pensadas para retirar material en superficie.

Las hojas no son intercambiables entre los dos sistemas. Una n.º 20 no encaja en un mango n.º 3 y una n.º 15 no queda firme en un mango n.º 4.

Las formas de hoja y para qué sirven

Para el mango n.º 3

  • N.º 10: la hoja de filo curvo clásica. Arco de corte redondeado que trabaja sobre la superficie. El caballo de batalla para un rebaje controlado en formato pequeño.
  • N.º 11: hoja lanceolada puntiaguda con filo recto. Para incisiones puntuales y para trabajos en los que hay que aplicar la punta en un lugar exacto, por ejemplo en el lateral de la uña.
  • N.º 12: hoja en forma de hoz, con el filo en la cara interior. Corta de abajo hacia arriba y sirve para zonas a las que no se llega con un filo recto.
  • N.º 13: también en forma de hoz, con un arco distinto al de la n.º 12.
  • N.º 15: hoja de filo curvo pequeña, con un arco corto. Es la más fina de las hojas curvas y la elección habitual para el trabajo de precisión en espacios reducidos.

Para el mango n.º 4

  • N.º 18 y n.º 19: formas rectas o de salida ancha para superficies grandes.
  • N.º 20 a n.º 25: hojas de filo curvo grandes, con un arco cada vez más marcado. Retiran material más rápido, pero exigen más control.

Quien solo quiera comprar un sistema llega más lejos en el cuidado de pies y uñas con el mango n.º 3 y las hojas n.º 10 y n.º 15.

Cambiar la hoja sin cortarse

  1. No colocar ni retirar la hoja nunca con los dedos. Una pinza o un cambiador de hojas forma parte del equipo básico.
  2. Al colocarla, sujete la hoja por el lomo romo y deslícela sobre el vástago hasta que encaje de forma audible.
  3. Al retirarla, guíe la hoja en dirección contraria al cuerpo, nunca hacia usted.
  4. Las hojas usadas van a un contenedor resistente a las punciones, no a la basura doméstica.

¿Acero al carbono o acero inoxidable?

  • El acero al carbono se afila con más finura y suele cortar mejor en el primer corte. Se corroe antes y está pensado como hoja de un solo uso.
  • El acero inoxidable es menos sensible a la humedad y conserva el filo durante más cortes.

Ambos se suministran estériles y en envase individual. Una hoja cuyo envase esté abierto o dañado no se utiliza, tampoco si parece sin usar.

Quién puede trabajar con ello

Cortar con el bisturí en el pie es una tarea profesional. Los podólogos y las podólogas aprenden en su formación la conducción del corte, la valoración del tejido y el manejo de las incidencias. Para el autotratamiento en casa el bisturí es la herramienta equivocada, no porque sea demasiado afilado, sino porque sin práctica no se calcula bien la profundidad.

Para tratar las durezas por cuenta propia, la opción segura son el cortacallos, la escofina y la lima. La comparación está en Eliminar las durezas de los pies. En caso de diabetes, trastornos circulatorios o sensibilidad reducida, todo tratamiento cortante en el pie debe estar por principio en manos profesionales; véase Cuidado de los pies con diabetes.

Productos adecuados

Categorías: Bisturís y hojas · Instrumentos de podología

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